El pintor gallego Diego de Giráldez (A Cañiza, Pontevedra) regresa a Ávila para mostrar ‘La esencia del realismo’, una exposición que repasa parte de su obra pictórica y que se puede ver desde este miércoles en el Episcopio.
Durante el recorrido musical que ha precedido a la inauguración de la muestra, turistas y abulenses han podido disfrutar por el centro de la capital del folclore gallego y abulense. Y es que un pasacalles compuesto por un grupo de dulzaineros abulenses y de los gaiteros de XestaBranca (Vigo, A Coruña) han caminado por las calles desde el Mercado Chico hasta El Episcopio, bailando también con alguna turista francesa durante la ruta.
El primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Ávila, José Ramón Budiño, y el alcalde de A Cañiza, Luis Antonio Gómez, han acompañado al autor en la apertura de una muestra que podrá verse en este espacio hasta el 13 de abril.
La exposición que este año acerca Diego de Giráldez, quien acude anualmente a Ávila al compartir patrona con su lugar de nacimiento, reúne obras que repasan parte de la trayectoria del autor.
Desde los detalles que encontraba en casas y adquirían vida para él, pasando por los tipos del medio rural, sus espacios de trabajo, animales, pieles curtidas y elementos que integran su etapa del “ruralismo”, así como por el trabajo que dio sus frutos en el Realismo NAS (naturalismo, abstracción y surrealismo), que creó en la primera mitad de la década de los ochenta.
Más de 150 museos de todo el mundo cuentan con obras de Diego de Giráldez, tal como recoge uno de los paneles que se pueden ver en la exposición, que cuenta igualmente con obras de un autor que también se ha dedicado a lo largo de su trayectoria a estudiar a los grandes clásicos, a través de su etapa de modelado de luz y volumen, para después pasar a estudiar la anatomía de la naturaleza y creada por el hombre con una fase de “formas no coherentes”, y centrarse posteriormente en el espacio y el cielo y los efectos del sol en diferentes momentos, con la etapa denominada “sólo color”.
Autoridades junto a Diego de Giráldez observando la exposición