Pocos, muy pocos serán, en todo el mundo, los artistas que antes de cumplir el medio siglo cuenten con museo propio. Es el caso del pintor Diego de Giráldez, probablemente el más trotamundos de nuestros plásticos y de seguro que el que más exposiciones personales ha realizado, ya que sobrepasan el medio millar a veces con varias simultáneamente y en lugares muy distantes entre si. En A Cañiza, su villa natal, Giráldez, parco en palabras, peculiar en la imangen personal, voluntad inquebrantable, ha montado su museo, el de su "realismo nás", como él bautizó a su peculiar, a veces paradójico y hasta inefable pintura , en un edificio de cinco plantas.
Allí está su mundo inquietante, y paradójico como decimos, ya que es pintor tenebrista, notario de muertes que, sin embargo, semejan inmarchitables. Sus Cristos han perdido todo atisbo de divinidad y son torturados en resignación, lecciones de anatomía dignas de esa tradición que está más cerga de Caravaggio o Valdés Leal que de Rembrandt. Allí su fauna doméstica, gallos, ovejas o conejos para la cotidiana alimentación, con plumas, vellones o pelos táctiles, igual que los paños en que reposan, sobados, gastados, testimoniales hasta en los hilos que pierden, y que el espectador, engañado, quiere recoger en el aire, como si ello fuera posible.
Todo es silencio e este caseron-museo, que problamente entusiasmaría a Solana, tan amigo, también, de la muerte y, ¿por qué no decirlo?, de lo tétrico, cadavérico. "Sic transit gloria mundi" puso en uno de sus cuadros el citado y genial Valdés Leal, y a casi todos los de Diego de Giráldez valdría el mismo monte o leyenda. Porque hasta la naturaleza vegetal la transforma en inanimada e intemporal, ya que en estos cuadros no hay árboles sino ramas rotas y secas, en las que secos y polvorientos están hasta los líquines que un día se adhirieron a esas cortezas hoy agresivas en su aspereza.
Diego de Giráldez, en ocasiones también escultor, ahonda en esas sus muertes de fecha imprecisable, de manera que sus modelados, táctiles como yacentes de ámbitos religosos, semejan que van a exhalar un postrer y sorprendente aliento.
Muchos museos hay en Galicia o por España adelante. Pero ninguno tan inquietante, tan diferente por único, como éste de Diego de Giráldez en A cañiza, grande y silente.
Pablos.
martes, 7 de diciembre de 2010
sábado, 4 de diciembre de 2010
DIEGO DE GIRÁLDEZ, PINTOR DE REALIDADES.-DESDE ORENSE .
Diego de Giráldez es un hombre que, ajustándose a los cánones de los grandes clásicos, recrea mágicamente su realismo reelaborado lleno de claroscuro, de contrastes; al crear espacio en sus fondos negros, romper con sus naturalezas muertas, pero vivas, llenos de fragancia y de volúmenes, la monotonía de los modelos. Por lo que nos recuerda y se nos reencarna en aquel otro pintor italiano de padres españoles, Luis Menéndez (el padre fue miniaturista de Felipe V) y en el realimo de Murillo; un tanto olvidado pero que vive en la obra de Diego de Giráldez.
Para pintar, Giráldez no tiene necesidad de echar mano ni al cosmos ni a la metafísica que, tanto socorre en estos tiempos a algunos artista. Es un robo bien planeado a la naturaleza. que la mejora y da frescor en sus bodegones, siempre bien ordenados y compuestos; aparentemente muy simples, pero que hay que componerlos y hacerlos: desarrollarlos.
Son temas "enxebres" del medio rural; higos, pimientos rojos y verdes, mazorcas de maíz, manzanas, etc.
La tónica de la obra es buena; tiene conexión bien relacionada entre sí.
En una composición muy sencilla, en donde, valiéndose de sus recursos, da vida a una palmatoria, castañas y claudias llenas de color y lirismo. En otra composición una cesta con pan y servilleta blanca llena de dificultades por los blancos, que son distintos , muy limpios y de buena factura.
Diego de Giráldez, es un pintor de realidades naturalistas que palpan, se tocan y viven, que sabe pintar y llamar a cada cosa por su nombre. Al pan, pan y al vino, vino.
Orense
Oira.
Para pintar, Giráldez no tiene necesidad de echar mano ni al cosmos ni a la metafísica que, tanto socorre en estos tiempos a algunos artista. Es un robo bien planeado a la naturaleza. que la mejora y da frescor en sus bodegones, siempre bien ordenados y compuestos; aparentemente muy simples, pero que hay que componerlos y hacerlos: desarrollarlos.
Son temas "enxebres" del medio rural; higos, pimientos rojos y verdes, mazorcas de maíz, manzanas, etc.
La tónica de la obra es buena; tiene conexión bien relacionada entre sí.
En una composición muy sencilla, en donde, valiéndose de sus recursos, da vida a una palmatoria, castañas y claudias llenas de color y lirismo. En otra composición una cesta con pan y servilleta blanca llena de dificultades por los blancos, que son distintos , muy limpios y de buena factura.
Diego de Giráldez, es un pintor de realidades naturalistas que palpan, se tocan y viven, que sabe pintar y llamar a cada cosa por su nombre. Al pan, pan y al vino, vino.
Orense
Oira.
REFLEXIONES SOBRE UNAS OBRAS DE MI AUTORIA. SU MENSAJE-DIEGO DE GIRLADEZ
Téxto sobre la obra "Retrato de una campesina " 1985,
El gallo flota - el huevo de la continuidad de la vida sobre su cabeza, el campo-el pan, el vino- en que piensas?- cabeza que te sostienes sobre el agua, principio de la vida.
Téxto sobre la obra " autorretrato" 1991.
Desde lo alto riega mi imagen la manzana- el pincel, fuente de descubrimiento de mi pensamiento.
El gallo flota - el huevo de la continuidad de la vida sobre su cabeza, el campo-el pan, el vino- en que piensas?- cabeza que te sostienes sobre el agua, principio de la vida.
Téxto sobre la obra " autorretrato" 1991.
Desde lo alto riega mi imagen la manzana- el pincel, fuente de descubrimiento de mi pensamiento.
jueves, 25 de noviembre de 2010
jueves, 28 de octubre de 2010
TEXTO DE DISERTACIÓN SOBRE LA OBRA DE DIEGO DE G IRALDEZ, POR EL CATEDRÁTICO DE ARTE DE LA UNIVERSIDAD DE SEVILLA. GERARDO PÉREZ C.
LOS DOS DIEGOS:
Lo primero que queremos señalar en este ensayo o hipótesis de trabajo es la aparente contradicción temporal y cultural entre los dos pintores homónimos: Diego Velázquez y Diego Giráldez. El primero sevillano, vivió en el siglo XVII; el segundo, gallego, su existencia discurre entre la vigésima centuria y la siguiente. Pertenen, pues, a dos mundos distintos en apariencia.Sin embargo, como un fenómeno presente en la Historia del Arte, hay conexiones en el tiempo entre ambos que confirman la teoría de Amércio Castro respecto a los circulos conceéntricos.
Existen aspectos comunes que, como constantes aparecen en la obra artística de los dos pintores, naturalmente guardando las debidas distancias: Velázquez, el gran maestro plenamente consagrado en la cima de la pintura universal; Giráldez, un sencillo y vigoroso pintor galaico atemporal, con frecuencia místico y ascético, carnal y espiritual a la vez, que busca su natural adaptación a la estética del tiempo que le ha tocado vivir.
Plantearemos someramente a continuación algunas de esas constantes, no como un juego fácil de palabras (v. g. la coincidencia en la terminación de los apellidos en -ez, "hijo de ", o la casual acentuación gráfica y fonética de sus patronímicos en la segunda de las tres sílabas de las que constan cada uno de ellos), sino atendiendo a:
a) La forma; lo técnico, la iconografía.
b) El contenido: la lectura, la iconología
1 El domicio técnico
Lo que se llama el "oficio", esto es, el buen hacer casi artesanal.
El artista nace pero tiene que formarse buscando la perfección técnica a través del clasicismo y la realidad (Velázquez, pintor de la verdad ).
Al mismo tiempo, los dos son pintores que practican el naturalismo ( barroco el sevillano, con moderno artificio el gallego).
Hay un aspecto técnico en Giráldez que puede destacarse en relación con Velázquez: el uso de luces y sombras. El claroscuro que emplea el pintor sevillano en su primera etapa en la capital hispalense hasta 1623 lo interpreta Giráldez a su manera; esto es, recortando con el dibujo las figuras entre sombras.
2 El trabajo hecho parsimoniosa y amorosamente.
De este modo buscan la esencia pictórica, ahondando en los caracteres de personas y objetos/cosas. Trabajo hecho sin prisas, laborado en talleres como tarea de verdaderos artesanos.
3 La evasión de la realidad
Para ello, Velázquez recurre a la Mitología, siendo necesaria una explicación del doble sentido del contenido de sus obras (v.g. "Los Borrachos"; Baco triunfante y a la vez escena popular cuasi teatral contemporánea; "Las hilanderas" como el taller madrileño de hilados y al tiempo la fábula de Aracne, etc.)
Giráldez, por su parte, acude a la abstracción y al surrealismo, abstrae la realidad (v. g. sostiene figuras y objetos ingrávidos)
4 La humildad y la grandeza.
Como dos caras de la misma moneda, en los objetos más sencillos en los que, como Santa Teresa, ven ambos artistas el espiritu divino. Es el carácter del naturalimso barroco, que los
dos , a su manera, comparten: la solemne y gloriosa "Rendición de Breda (Velázquez), y la humilde gorra sobre una bota militar (Giráldez).
5 El intimismo
Las obras de los dos pintores son como pura introspección. Ello se hace visible, no solo en los retratos y autorretratos, sino también en los objetos más simples y sencillos como son el bodegón y la nataraleza muerta. También se hace notar en el desnudo, propio o ajeno, como íntima sensualidad.
6 La fecundidad, la inquietud y la curiosidad.
Ambos trabajan activamente en busca del éxito profesional. Son los suyos espírtus inquietos y curiosos, casi científicos, para escudrinar los secretos de la pintura y del arte.
7 Lo enigmático, lo mágico
En parte ya se ha dicho: la doble lectura o apariencia engañosa de la obra de Velázquez (el trampantojo), que también comparte Giráldez con una suerte de pintura metafísica.
8 la búsqueda de la espiritualidad y de la trascendencia
Es la consecuencia del amor y de la muerte presentes de una u otra manera en la obra de ambos artistas como dos caras de la misma moneda.
9 La expectación que de alguna forma suscita la obra de cada uno de ellos.
En Velázquez, en las nuevas obras que se le van adjudicando con sorpresa de sus apasionados seguidores (v. g. "La educación de la Virgen" y el Retrato de un caballero" aparecidas en San Diego y Nueva York en julio de 2010).
En Giráldez, en el interés creciente de la crítica de arte actual por cada una de sus exposicones internacionales en las que sorprende por el misterio que envuelve a sus obras.
Universidad de Sevilla
Caredrático de Arte.
Prof. Dr. Gerardo. P. C.
Lo primero que queremos señalar en este ensayo o hipótesis de trabajo es la aparente contradicción temporal y cultural entre los dos pintores homónimos: Diego Velázquez y Diego Giráldez. El primero sevillano, vivió en el siglo XVII; el segundo, gallego, su existencia discurre entre la vigésima centuria y la siguiente. Pertenen, pues, a dos mundos distintos en apariencia.Sin embargo, como un fenómeno presente en la Historia del Arte, hay conexiones en el tiempo entre ambos que confirman la teoría de Amércio Castro respecto a los circulos conceéntricos.
Existen aspectos comunes que, como constantes aparecen en la obra artística de los dos pintores, naturalmente guardando las debidas distancias: Velázquez, el gran maestro plenamente consagrado en la cima de la pintura universal; Giráldez, un sencillo y vigoroso pintor galaico atemporal, con frecuencia místico y ascético, carnal y espiritual a la vez, que busca su natural adaptación a la estética del tiempo que le ha tocado vivir.
Plantearemos someramente a continuación algunas de esas constantes, no como un juego fácil de palabras (v. g. la coincidencia en la terminación de los apellidos en -ez, "hijo de ", o la casual acentuación gráfica y fonética de sus patronímicos en la segunda de las tres sílabas de las que constan cada uno de ellos), sino atendiendo a:
a) La forma; lo técnico, la iconografía.
b) El contenido: la lectura, la iconología
1 El domicio técnico
Lo que se llama el "oficio", esto es, el buen hacer casi artesanal.
El artista nace pero tiene que formarse buscando la perfección técnica a través del clasicismo y la realidad (Velázquez, pintor de la verdad ).
Al mismo tiempo, los dos son pintores que practican el naturalismo ( barroco el sevillano, con moderno artificio el gallego).
Hay un aspecto técnico en Giráldez que puede destacarse en relación con Velázquez: el uso de luces y sombras. El claroscuro que emplea el pintor sevillano en su primera etapa en la capital hispalense hasta 1623 lo interpreta Giráldez a su manera; esto es, recortando con el dibujo las figuras entre sombras.
2 El trabajo hecho parsimoniosa y amorosamente.
De este modo buscan la esencia pictórica, ahondando en los caracteres de personas y objetos/cosas. Trabajo hecho sin prisas, laborado en talleres como tarea de verdaderos artesanos.
3 La evasión de la realidad
Para ello, Velázquez recurre a la Mitología, siendo necesaria una explicación del doble sentido del contenido de sus obras (v.g. "Los Borrachos"; Baco triunfante y a la vez escena popular cuasi teatral contemporánea; "Las hilanderas" como el taller madrileño de hilados y al tiempo la fábula de Aracne, etc.)
Giráldez, por su parte, acude a la abstracción y al surrealismo, abstrae la realidad (v. g. sostiene figuras y objetos ingrávidos)
4 La humildad y la grandeza.
Como dos caras de la misma moneda, en los objetos más sencillos en los que, como Santa Teresa, ven ambos artistas el espiritu divino. Es el carácter del naturalimso barroco, que los
dos , a su manera, comparten: la solemne y gloriosa "Rendición de Breda (Velázquez), y la humilde gorra sobre una bota militar (Giráldez).
5 El intimismo
Las obras de los dos pintores son como pura introspección. Ello se hace visible, no solo en los retratos y autorretratos, sino también en los objetos más simples y sencillos como son el bodegón y la nataraleza muerta. También se hace notar en el desnudo, propio o ajeno, como íntima sensualidad.
6 La fecundidad, la inquietud y la curiosidad.
Ambos trabajan activamente en busca del éxito profesional. Son los suyos espírtus inquietos y curiosos, casi científicos, para escudrinar los secretos de la pintura y del arte.
7 Lo enigmático, lo mágico
En parte ya se ha dicho: la doble lectura o apariencia engañosa de la obra de Velázquez (el trampantojo), que también comparte Giráldez con una suerte de pintura metafísica.
8 la búsqueda de la espiritualidad y de la trascendencia
Es la consecuencia del amor y de la muerte presentes de una u otra manera en la obra de ambos artistas como dos caras de la misma moneda.
9 La expectación que de alguna forma suscita la obra de cada uno de ellos.
En Velázquez, en las nuevas obras que se le van adjudicando con sorpresa de sus apasionados seguidores (v. g. "La educación de la Virgen" y el Retrato de un caballero" aparecidas en San Diego y Nueva York en julio de 2010).
En Giráldez, en el interés creciente de la crítica de arte actual por cada una de sus exposicones internacionales en las que sorprende por el misterio que envuelve a sus obras.
Universidad de Sevilla
Caredrático de Arte.
Prof. Dr. Gerardo. P. C.
jueves, 21 de octubre de 2010
PALABRA DE LA INTERVENCIÓN DE DIEGO DE GIRÁLDEZ, EN EL PALAIS BEAUMONT. EN FRANCIA.
" Mon art veut être de l´art, surtout et avant tout.
Les sensations, les situations, les images que je traite démontrent la valeur des objets.
Les qualités, la plasticité, un certain symbolisme aussi, une réalité parfois fabulatrice.
Le Réalisme NAS. "
"Mi arte quiere ser arte, sobre todo y ante todo.
las sensaciones, las situaciones, las imágenes que trato demuestran el valor de los objetos.
Las calidades, la plasticidad, también cierto simbolismo, una realidad a veces fabuladora
El Realismo NAS"
"El meu art vol ser art, sobretot i abans de tot. Les sensacions, les situacions, les imatges que tracto demostren el valor dels objectes. les qualitats, la plasticitat, també un cert simbolisme, una realitat, a vegades fabuladora.
El realisme NAS "
"A miña arte quere ser arte, sobre todo e ante todo.
As sensacións, as situacións , as imáxes que trato demostran o valor dos obxectos. As calidades, a plasticidade, tamén certo simbolismo, unha realidade ás veces fabuladora.
O Realismo NAS"
"Lehenik eta behin, nire arteak arteak izan nahi du.
Gauzen balioa azaltzen dute erabiltzen ditudan irudiek, egoerek, irudipenek.
Kalitateak, plastikotasunak, halako sinbolismoak ere, batzuetan istorioak asmatzen duen errealitatea da.
Nas errealimoa"
"My art wants to be art itself, above all and most of, all. The sensations, situations, images. I deal with show the objects´worth. Qualities, plasticity, certain symbolism too, a reality at times fable like, The Nas Realism.
" Meine kunst will kunst sein, hauptsächlich und über allem.
Sensatione, lagen, bilder die ich behandle zeigen den wert von den gegenständen und diese geheimen lebensempfindungen.
qualitäten, bildhaftigkeit, eine gewisse symbolik eine manchmal eingebildete wirklinchkeit.
Der Realismus Nas"
DIEGO DE GIRÁLDEZ.
Les sensations, les situations, les images que je traite démontrent la valeur des objets.
Les qualités, la plasticité, un certain symbolisme aussi, une réalité parfois fabulatrice.
Le Réalisme NAS. "
"Mi arte quiere ser arte, sobre todo y ante todo.
las sensaciones, las situaciones, las imágenes que trato demuestran el valor de los objetos.
Las calidades, la plasticidad, también cierto simbolismo, una realidad a veces fabuladora
El Realismo NAS"
"El meu art vol ser art, sobretot i abans de tot. Les sensacions, les situacions, les imatges que tracto demostren el valor dels objectes. les qualitats, la plasticitat, també un cert simbolisme, una realitat, a vegades fabuladora.
El realisme NAS "
"A miña arte quere ser arte, sobre todo e ante todo.
As sensacións, as situacións , as imáxes que trato demostran o valor dos obxectos. As calidades, a plasticidade, tamén certo simbolismo, unha realidade ás veces fabuladora.
O Realismo NAS"
"Lehenik eta behin, nire arteak arteak izan nahi du.
Gauzen balioa azaltzen dute erabiltzen ditudan irudiek, egoerek, irudipenek.
Kalitateak, plastikotasunak, halako sinbolismoak ere, batzuetan istorioak asmatzen duen errealitatea da.
Nas errealimoa"
"My art wants to be art itself, above all and most of, all. The sensations, situations, images. I deal with show the objects´worth. Qualities, plasticity, certain symbolism too, a reality at times fable like, The Nas Realism.
" Meine kunst will kunst sein, hauptsächlich und über allem.
Sensatione, lagen, bilder die ich behandle zeigen den wert von den gegenständen und diese geheimen lebensempfindungen.
qualitäten, bildhaftigkeit, eine gewisse symbolik eine manchmal eingebildete wirklinchkeit.
Der Realismus Nas"
DIEGO DE GIRÁLDEZ.
jueves, 30 de septiembre de 2010
DIEGO DE GIRÁLDEZ.HOMBRE PECULIAR, PINTOR EXTRAÑO.
Diego de Giráldez muestra su obra en la sala de la Fundación Celta de Vigo.
Estos días cuelga su obra en la Fundación Celta, ese microcosmo cultural edificante que tutela Román Pereiro dentro del macrocosmos deportivo que es el estadio céltico vigués. Hablo de ese extraño pintor llamado Diego de Giráldez, y digo extraño porque nunca quiso someterse a la dictadura última de modas o tendencias sino que siempre se mantuvo a contracorriente o, como dice Pereiro, en una manisfestación obsesiva de lo real aunque, añado, preñada de elementos simbólicos que dan a sus obras un ambiente mágico.
No piensen que van hallar allí la obra de un pintor más, sino la de un artista de lenguaje expresivo, claro y contundente que no admite indiferencias, que les va a poner a su favor o en su contra sin dudas intermedias.
Eso sí, hay algo en lo que todos van a estar de acuerdo: el gran oficio, porque este hombre no sólo es un "voyeur" experto en la mirada, sino un exhibicionista en la técnica, en eso que podemos llamar la cocina del artísta.
LA SUYA ES OBRA QUE NO ADMITE INDIFERENCIAS.
Diego de Giráldez no es sólo un artista extaño sino un hombre peculiar en su vida, y puedo hablarles de los varios estudios que tiene en Vigo y que elige para pintar según su estado de ánimo, o puedo contarles que debe ser el único artista de la España toda que tiene un museo con su nombre y obra. Puestos a hablar de peculiaridades, podría citar su devoción por las sardinas enlatadas, que dice que le proporcionan energía vital o algo así de locos. Ese estudio que tiene en Vigo en el que a veces duerme, lleno de objetos antigüos, desde una cama con baldaquino hasta una cómoda de caoba del siglo pasado, pasando por unas pesas medio romanas o un tocadisco Dual Bettor de aquellos años sesenta en que empezaron a llegar a España del primer desarrollo para que oyéramos tanto a Raphael o Los Brincos como a los Beatles.
Es un tío raro que siempre sonríe, pero este tío raro, tiene obras en más de un ciento de instituciones oficiales y su vida es una itinerancia continua de exposición en exposición por salas de arte de ayuntamientos, diputaciones y lugares tan inverosímiles como el Alcázar de Toledo, donde tienen obra suya.
PINTOR ANATOMISTA.
Diego de Giráldez, manifiesta en su pintura una simbiosis de lo rural y lo urbano, lo cual no es de extrañar porque algo así es el mismo, como si tuviera anclado en el alma el ambiente del campo, donde pasó su infancia, aunque reciclado por una cultura urbana como la de Vigo, donde reside. En ese tiempo, todo un currículom con el que no voy a agobiarles, pero que les aseguro muy activo.
Yo lo que digo es que los grandes clásicos de la pintura están en su obra. En sus creaciones manifiesta el estudio de la anatomía. Diego de Giráldez, es un pintor anatomísta. Él llama a lo suyo realismo Nas- naturalismo, abstracción entendida a su manera y el surrealimso. No seré yo quién explique tal complejidad, de la que sabrán quienes conocen su trabajo.
Fernando Franco.
Estos días cuelga su obra en la Fundación Celta, ese microcosmo cultural edificante que tutela Román Pereiro dentro del macrocosmos deportivo que es el estadio céltico vigués. Hablo de ese extraño pintor llamado Diego de Giráldez, y digo extraño porque nunca quiso someterse a la dictadura última de modas o tendencias sino que siempre se mantuvo a contracorriente o, como dice Pereiro, en una manisfestación obsesiva de lo real aunque, añado, preñada de elementos simbólicos que dan a sus obras un ambiente mágico.
No piensen que van hallar allí la obra de un pintor más, sino la de un artista de lenguaje expresivo, claro y contundente que no admite indiferencias, que les va a poner a su favor o en su contra sin dudas intermedias.
Eso sí, hay algo en lo que todos van a estar de acuerdo: el gran oficio, porque este hombre no sólo es un "voyeur" experto en la mirada, sino un exhibicionista en la técnica, en eso que podemos llamar la cocina del artísta.
LA SUYA ES OBRA QUE NO ADMITE INDIFERENCIAS.
Diego de Giráldez no es sólo un artista extaño sino un hombre peculiar en su vida, y puedo hablarles de los varios estudios que tiene en Vigo y que elige para pintar según su estado de ánimo, o puedo contarles que debe ser el único artista de la España toda que tiene un museo con su nombre y obra. Puestos a hablar de peculiaridades, podría citar su devoción por las sardinas enlatadas, que dice que le proporcionan energía vital o algo así de locos. Ese estudio que tiene en Vigo en el que a veces duerme, lleno de objetos antigüos, desde una cama con baldaquino hasta una cómoda de caoba del siglo pasado, pasando por unas pesas medio romanas o un tocadisco Dual Bettor de aquellos años sesenta en que empezaron a llegar a España del primer desarrollo para que oyéramos tanto a Raphael o Los Brincos como a los Beatles.
Es un tío raro que siempre sonríe, pero este tío raro, tiene obras en más de un ciento de instituciones oficiales y su vida es una itinerancia continua de exposición en exposición por salas de arte de ayuntamientos, diputaciones y lugares tan inverosímiles como el Alcázar de Toledo, donde tienen obra suya.
PINTOR ANATOMISTA.
Diego de Giráldez, manifiesta en su pintura una simbiosis de lo rural y lo urbano, lo cual no es de extrañar porque algo así es el mismo, como si tuviera anclado en el alma el ambiente del campo, donde pasó su infancia, aunque reciclado por una cultura urbana como la de Vigo, donde reside. En ese tiempo, todo un currículom con el que no voy a agobiarles, pero que les aseguro muy activo.
Yo lo que digo es que los grandes clásicos de la pintura están en su obra. En sus creaciones manifiesta el estudio de la anatomía. Diego de Giráldez, es un pintor anatomísta. Él llama a lo suyo realismo Nas- naturalismo, abstracción entendida a su manera y el surrealimso. No seré yo quién explique tal complejidad, de la que sabrán quienes conocen su trabajo.
Fernando Franco.
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