viernes, 17 de diciembre de 2010

DIEGO DE GIRÁLDEZ" NA MIÑA OBRA A LUZ DESAPARECE NO CONCEPTO ATMOSFÉRICO PERO APARECE NO OBXECTO"

Na fundación Celta unha selección na que reflicte o que el dá por chamar "Realismo Nas".
Diego de Giraldez volve andar por Vigo, e o fai cunha selección de 18 obras de mediano e pequeno formato, realizadas desde o ano 1985 ata hoxe. Fundación Celta de Vigo. Diego de Giráldez, ten exposto nas principais cidades españolas, ó tempo que os seus cadros colgan en museos de 16 países diferentes, polo que se sitúa coma un dos mestres actuais da pintura galega de maior proxección. Nesta nova exposición figura a súa producción mais clásica, aínda que este autor se move entre o realismo e a abstracción, pasando polo surrealismo.
Son 18 creaciones baseadas no medio rural. A miña pintura a partir de 1985, a denomino " Realismo NAS". Son obxetos disdegrados nunha superficie do plano que van configurar a pintura que os críticos denomina " intelectual". As composicións son de todo tipo, baseadas na vida diraria, no cotidiano na aldea, na cidade...
Diego de Giráldez, está representado en 140 museos de 16 países con eso xa se ve que é unha obra universal, pero que bebe nas raices de Galicia.
Diferencias entre o rural e o urbano. As veces parece que as fronteiras se dilúen.
- exemplo, en Vigo, onde se rodea do rural. Hai unha conexión. Sen embargo, o rural ten algo que o diferencia, que é esa sencillez que hai nas cousas deixadas nas casas, nas portas, nos rincóns; non se coida tanto o espacio co contacto da vivenda co campo. Hay diferencia entre a aldea e o urbano, agora que tamén hai unha continuidade, dado que a maioría das xentes que viven nas grandes cidades non proceden da cidade.
Esa disposición das cousas no rural da que fala ¿ é a que se refrexa na sua obra. ?
Son composicións, estudiadas nalgúns casos, manipulados os obxectos noutros - Entra dentro desa surrealidade, porque non é a colocación do obxeto natural senón que está lixeiramente manipulado coa intención de facer outra visión plástica da obra. Trato tamén moito a figura humana.
En toda obra hai unha continuidade polo emprego da cor e do tenebrismo da luz.
Eu emprego un campo abstractivo no fondo que rodea ó obxecto; un campo atmosférico. Non é un campo atmosférico onde exista a luz, senón onde xa desapareceu a luz. É a lúa a que ilumina
ós obxectos. A luz desaparece no concepto atmosférico, pero aparece no obxecto. Sempre que vemos algo o vemos con luz diurna. Por iso falo do "realimso nas": eu desgravitizo de xeito excesivo o obxecto para chegar ó surrealismo; a abstracción a fago cun campo atmosférico que non ten definición; o naturalismo o fago na epiderme do obxecto, e o realismo, facendo a figura con similitude ó obxecto natural.

martes, 7 de diciembre de 2010

DIEGO DE GIRÁLDEZ, EN SU MUSEO.

Pocos, muy pocos serán, en todo el mundo, los artistas que antes de cumplir el medio siglo cuenten con museo propio. Es el caso del pintor Diego de Giráldez, probablemente el más trotamundos de nuestros plásticos y de seguro que el que más exposiciones personales ha realizado, ya que sobrepasan el medio millar a veces con varias simultáneamente y en lugares muy distantes entre si. En A Cañiza, su villa natal, Giráldez, parco en palabras, peculiar en la imangen personal, voluntad inquebrantable, ha montado su museo, el de su "realismo nás", como él bautizó a su peculiar, a veces paradójico y hasta inefable pintura , en un edificio de cinco plantas.
Allí está su mundo inquietante, y paradójico como decimos, ya que es pintor tenebrista, notario de muertes que, sin embargo, semejan inmarchitables. Sus Cristos han perdido todo atisbo de divinidad y son torturados en resignación, lecciones de anatomía dignas de esa tradición que está más cerga de Caravaggio o Valdés Leal que de Rembrandt. Allí su fauna doméstica, gallos, ovejas o conejos para la cotidiana alimentación, con plumas, vellones o pelos táctiles, igual que los paños en que reposan, sobados, gastados, testimoniales hasta en los hilos que pierden, y que el espectador, engañado, quiere recoger en el aire, como si ello fuera posible.
Todo es silencio e este caseron-museo, que problamente entusiasmaría a Solana, tan amigo, también, de la muerte y, ¿por qué no decirlo?, de lo tétrico, cadavérico. "Sic transit gloria mundi" puso en uno de sus cuadros el citado y genial Valdés Leal, y a casi todos los de Diego de Giráldez valdría el mismo monte o leyenda. Porque hasta la naturaleza vegetal la transforma en inanimada e intemporal, ya que en estos cuadros no hay árboles sino ramas rotas y secas, en las que secos y polvorientos están hasta los líquines que un día se adhirieron a esas cortezas hoy agresivas en su aspereza.
Diego de Giráldez, en ocasiones también escultor, ahonda en esas sus muertes de fecha imprecisable, de manera que sus modelados, táctiles como yacentes de ámbitos religosos, semejan que van a exhalar un postrer y sorprendente aliento.
Muchos museos hay en Galicia o por España adelante. Pero ninguno tan inquietante, tan diferente por único, como éste de Diego de Giráldez en A cañiza, grande y silente.

Pablos.

sábado, 4 de diciembre de 2010

DIEGO DE GIRÁLDEZ, PINTOR DE REALIDADES.-DESDE ORENSE .

Diego de Giráldez es un hombre que, ajustándose a los cánones de los grandes clásicos, recrea mágicamente su realismo reelaborado lleno de claroscuro, de contrastes; al crear espacio en sus fondos negros, romper con sus naturalezas muertas, pero vivas, llenos de fragancia y de volúmenes, la monotonía de los modelos. Por lo que nos recuerda y se nos reencarna en aquel otro pintor italiano de padres españoles, Luis Menéndez (el padre fue miniaturista de Felipe V) y en el realimo de Murillo; un tanto olvidado pero que vive en la obra de Diego de Giráldez.
Para pintar, Giráldez no tiene necesidad de echar mano ni al cosmos ni a la metafísica que, tanto socorre en estos tiempos a algunos artista. Es un robo bien planeado a la naturaleza. que la mejora y da frescor en sus bodegones, siempre bien ordenados y compuestos; aparentemente muy simples, pero que hay que componerlos y hacerlos: desarrollarlos.
Son temas "enxebres" del medio rural; higos, pimientos rojos y verdes, mazorcas de maíz, manzanas, etc.
La tónica de la obra es buena; tiene conexión bien relacionada entre sí.
En una composición muy sencilla, en donde, valiéndose de sus recursos, da vida a una palmatoria, castañas y claudias llenas de color y lirismo. En otra composición una cesta con pan y servilleta blanca llena de dificultades por los blancos, que son distintos , muy limpios y de buena factura.
Diego de Giráldez, es un pintor de realidades naturalistas que palpan, se tocan y viven, que sabe pintar y llamar a cada cosa por su nombre. Al pan, pan y al vino, vino.


Orense
Oira.

REFLEXIONES SOBRE UNAS OBRAS DE MI AUTORIA. SU MENSAJE-DIEGO DE GIRLADEZ

Téxto sobre la obra "Retrato de una campesina " 1985,
El gallo flota - el huevo de la continuidad de la vida sobre su cabeza, el campo-el pan, el vino- en que piensas?- cabeza que te sostienes sobre el agua, principio de la vida.

Téxto sobre la obra " autorretrato" 1991.
Desde lo alto riega mi imagen la manzana- el pincel, fuente de descubrimiento de mi pensamiento.

jueves, 25 de noviembre de 2010

jueves, 28 de octubre de 2010

TEXTO DE DISERTACIÓN SOBRE LA OBRA DE DIEGO DE G IRALDEZ, POR EL CATEDRÁTICO DE ARTE DE LA UNIVERSIDAD DE SEVILLA. GERARDO PÉREZ C.

LOS DOS DIEGOS:
Lo primero que queremos señalar en este ensayo o hipótesis de trabajo es la aparente contradicción temporal y cultural entre los dos pintores homónimos: Diego Velázquez y Diego Giráldez. El primero sevillano, vivió en el siglo XVII; el segundo, gallego, su existencia discurre entre la vigésima centuria y la siguiente. Pertenen, pues, a dos mundos distintos en apariencia.Sin embargo, como un fenómeno presente en la Historia del Arte, hay conexiones en el tiempo entre ambos que confirman la teoría de Amércio Castro respecto a los circulos conceéntricos.
Existen aspectos comunes que, como constantes aparecen en la obra artística de los dos pintores, naturalmente guardando las debidas distancias: Velázquez, el gran maestro plenamente consagrado en la cima de la pintura universal; Giráldez, un sencillo y vigoroso pintor galaico atemporal, con frecuencia místico y ascético, carnal y espiritual a la vez, que busca su natural adaptación a la estética del tiempo que le ha tocado vivir.
Plantearemos someramente a continuación algunas de esas constantes, no como un juego fácil de palabras (v. g. la coincidencia en la terminación de los apellidos en -ez, "hijo de ", o la casual acentuación gráfica y fonética de sus patronímicos en la segunda de las tres sílabas de las que constan cada uno de ellos), sino atendiendo a:

a) La forma; lo técnico, la iconografía.
b) El contenido: la lectura, la iconología

1 El domicio técnico
Lo que se llama el "oficio", esto es, el buen hacer casi artesanal.
El artista nace pero tiene que formarse buscando la perfección técnica a través del clasicismo y la realidad (Velázquez, pintor de la verdad ).
Al mismo tiempo, los dos son pintores que practican el naturalismo ( barroco el sevillano, con moderno artificio el gallego).
Hay un aspecto técnico en Giráldez que puede destacarse en relación con Velázquez: el uso de luces y sombras. El claroscuro que emplea el pintor sevillano en su primera etapa en la capital hispalense hasta 1623 lo interpreta Giráldez a su manera; esto es, recortando con el dibujo las figuras entre sombras.

2 El trabajo hecho parsimoniosa y amorosamente.
De este modo buscan la esencia pictórica, ahondando en los caracteres de personas y objetos/cosas. Trabajo hecho sin prisas, laborado en talleres como tarea de verdaderos artesanos.

3 La evasión de la realidad
Para ello, Velázquez recurre a la Mitología, siendo necesaria una explicación del doble sentido del contenido de sus obras (v.g. "Los Borrachos"; Baco triunfante y a la vez escena popular cuasi teatral contemporánea; "Las hilanderas" como el taller madrileño de hilados y al tiempo la fábula de Aracne, etc.)
Giráldez, por su parte, acude a la abstracción y al surrealismo, abstrae la realidad (v. g. sostiene figuras y objetos ingrávidos)

4 La humildad y la grandeza.
Como dos caras de la misma moneda, en los objetos más sencillos en los que, como Santa Teresa, ven ambos artistas el espiritu divino. Es el carácter del naturalimso barroco, que los
dos , a su manera, comparten: la solemne y gloriosa "Rendición de Breda (Velázquez), y la humilde gorra sobre una bota militar (Giráldez).

5 El intimismo
Las obras de los dos pintores son como pura introspección. Ello se hace visible, no solo en los retratos y autorretratos, sino también en los objetos más simples y sencillos como son el bodegón y la nataraleza muerta. También se hace notar en el desnudo, propio o ajeno, como íntima sensualidad.

6 La fecundidad, la inquietud y la curiosidad.
Ambos trabajan activamente en busca del éxito profesional. Son los suyos espírtus inquietos y curiosos, casi científicos, para escudrinar los secretos de la pintura y del arte.

7 Lo enigmático, lo mágico
En parte ya se ha dicho: la doble lectura o apariencia engañosa de la obra de Velázquez (el trampantojo), que también comparte Giráldez con una suerte de pintura metafísica.

8 la búsqueda de la espiritualidad y de la trascendencia
Es la consecuencia del amor y de la muerte presentes de una u otra manera en la obra de ambos artistas como dos caras de la misma moneda.

9 La expectación que de alguna forma suscita la obra de cada uno de ellos.
En Velázquez, en las nuevas obras que se le van adjudicando con sorpresa de sus apasionados seguidores (v. g. "La educación de la Virgen" y el Retrato de un caballero" aparecidas en San Diego y Nueva York en julio de 2010).
En Giráldez, en el interés creciente de la crítica de arte actual por cada una de sus exposicones internacionales en las que sorprende por el misterio que envuelve a sus obras.

Universidad de Sevilla
Caredrático de Arte.
Prof. Dr. Gerardo. P. C.

jueves, 21 de octubre de 2010

PALABRA DE LA INTERVENCIÓN DE DIEGO DE GIRÁLDEZ, EN EL PALAIS BEAUMONT. EN FRANCIA.

" Mon art veut être de l´art, surtout et avant tout.
Les sensations, les situations, les images que je traite démontrent la valeur des objets.
Les qualités, la plasticité, un certain symbolisme aussi, une réalité parfois fabulatrice.
Le Réalisme NAS. "

"Mi arte quiere ser arte, sobre todo y ante todo.
las sensaciones, las situaciones, las imágenes que trato demuestran el valor de los objetos.
Las calidades, la plasticidad, también cierto simbolismo, una realidad a veces fabuladora
El Realismo NAS"

"El meu art vol ser art, sobretot i abans de tot. Les sensacions, les situacions, les imatges que tracto demostren el valor dels objectes. les qualitats, la plasticitat, també un cert simbolisme, una realitat, a vegades fabuladora.
El realisme NAS "

"A miña arte quere ser arte, sobre todo e ante todo.
As sensacións, as situacións , as imáxes que trato demostran o valor dos obxectos. As calidades, a plasticidade, tamén certo simbolismo, unha realidade ás veces fabuladora.
O Realismo NAS"

"Lehenik eta behin, nire arteak arteak izan nahi du.
Gauzen balioa azaltzen dute erabiltzen ditudan irudiek, egoerek, irudipenek.
Kalitateak, plastikotasunak, halako sinbolismoak ere, batzuetan istorioak asmatzen duen errealitatea da.
Nas errealimoa"

"My art wants to be art itself, above all and most of, all. The sensations, situations, images. I deal with show the objects´worth. Qualities, plasticity, certain symbolism too, a reality at times fable like, The Nas Realism.

" Meine kunst will kunst sein, hauptsächlich und über allem.
Sensatione, lagen, bilder die ich behandle zeigen den wert von den gegenständen und diese geheimen lebensempfindungen.
qualitäten, bildhaftigkeit, eine gewisse symbolik eine manchmal eingebildete wirklinchkeit.
Der Realismus Nas"

DIEGO DE GIRÁLDEZ.