lunes, 11 de agosto de 2008
jueves, 31 de julio de 2008
DIEGO DE GIRÁLDEZ.-POR JOSÉ AMIGUETTI SÁNCHEZ.
Me complace poder dedicar unas líneas, a modo de observador y amante de la pintura, expresando que, aunque no es tarea nada fácil dar una opinión objetiva creo poder añadir que sus trabajos ofrecen una clara visión de un mundo natural y escénico, donde predominan las formas vivas, a modo de bodegones, y de las alegóricas representaciones un tanto místicas, un tanto grotescas, de seres vivos y naturaleza muerta, flotando en ese ambiente cálido y abstracto a la vez.
Cabe destacar sus fondos, realizados en dos tonos de color, lo cual denota su claro concepto de pintor de interior, figurativo y surrealista. Sus objetos suspendidos en el espacio nos evoca recuerdos de Magritte, así como la abstracción creada entre sus personajes, detonante claro de su obsesion por el mundo vivo, el mundo natural, que nos muestra una visión próxima a las representaciones del Bosco.
Su sentido de la representación de la vida, tema monotemático, es consecuencia de una reflexión, lenta, desde la observación minuciosa de los objetos que representa, lo cual denota su persistente interés por la anatomia.
JOSÉ AMIGUETTI SÁNCHEZ
Coronel Director del Museo de la Guardia Civil. - Madrid
DIEGO DE GIRÁLDEZ.- POR JUAN ANTONIO SÁNCHEZ GARCÍA.
Si en un principio, al nacer nuestro Museo del Ejército, lo hace con un espíritu eminentemente didáctico y técnico, al poco tiempo, el concepto histórico, y todo lo que él conlleva, viene a suplirlo, sin menospreciar por ello los avances de la ciencia.
Es así como la iconografía reflejada en las distintas ramas de las Bellas Artes, se hace presente en el Museo con dos aspectos primordiales: uno relatar una batalla o identificar al personaje del que se exponen piezas diversas ( condecoraciones, uniformes, armas...), y por otro, el arte, la estética, la calidad de la obra en sí. Existen en el Museo pinturas y esculturas de artistas de renombre, especialmente de los siglos XlX y XX. Entre los últimos, figura la personalidad de Diego de Giráldez, pintor representado en un buen número de Museos Militares (Madrid, Burgos, Barcelona, Toledo...). En particular, para el Museo del Ejército pintó en 1996, la imagen de un " soldado de vigilancia", un busto de espaldas, un soldado del siglo XX, de una época que se supone de paz, soldado anónimo, al que en un momento determinado se pone un nombre particular. El retrato de todos y cada uno de los que han participado en el Golfo, en Bosnia o han estado destinados en un Regimiento cualquiera. Esta obra, producto del trabajo de un buen pintor, delata en su sencillez y pulcritud de factura, no solo la mano de un artista de espíritu elevado, sino también la representación de la defensa por una Patria, el amor por sus tradiciones, y en suma, la búsqueda de la paz y la libertad, que tanto anhelamos y por las que seguimos luchando. De la misma manera animamos al artisrta para que con su pincel y su paleta, contribuya a seguir relatando la Historia de Ejército Español.
JUAN ANTONIO SÁNCHEZ GARCÍA.
General-Director del Museo del Ejército. (Madrid)
jueves, 24 de julio de 2008
miércoles, 23 de julio de 2008
O PRESIDENTE DA XUNTA PARA O LIBRO DO PINTOR DIEGO DE GIRÁLDEZ.- POR MANUEL FRAGA IRIBARNE
O pintor Diego de Giráldez naceu no concello pontevedrés de A Cañiza no seo dunha familia navegante e, dende mozo, interesouse polo estudio e a aprendizaxe dos diversos eidos artísticos. Naturalmente dotado para o debuxo e a pintura e armado dun tesón e dunha constancia admirables, estas cualidades fixeron de Giráldez un artista singular, portador dun característico xeito creativo e dunha persoal visión do mundo e da vida.
Diego de Giráldez coñece ben a historia da pintura. No seu traballo aprécianse influencias que nos remiten á obra de grandes mestres de tódalas épocas, e nas súas obras están presentes algunhas correntes artísticas fundamentais para comprende-los momentos actuais, como son a nova figuración, o neosimbolismo ou o surrealismo . O sólido manexo das técnicas e das ferramentas, combinado cunha especial sensibilidade temática, produce nel auténticos e valiosos resultados cos que o artista pontevedrés fai realidade o vello aforismo de unir beleza e idea. A súa obra transmite, ademais, unha gran plasticidade dentro dun complexo código de símbolos e signos, para suxerirnos numerosos matices dende unha idealizada visión da pintura.
Estamos, pois, fronte á obra dun profundo coñecedor dos alicerces, fronte un artista con oficio e con fervente capacidade creativa, algo que nos conduce á esencia do home, á plasticidade do tempo e do espacio.
MANUEL FRAGA IRIBARNE.
Presidente da Xunta de Galicia.
Diego de Giráldez coñece ben a historia da pintura. No seu traballo aprécianse influencias que nos remiten á obra de grandes mestres de tódalas épocas, e nas súas obras están presentes algunhas correntes artísticas fundamentais para comprende-los momentos actuais, como son a nova figuración, o neosimbolismo ou o surrealismo . O sólido manexo das técnicas e das ferramentas, combinado cunha especial sensibilidade temática, produce nel auténticos e valiosos resultados cos que o artista pontevedrés fai realidade o vello aforismo de unir beleza e idea. A súa obra transmite, ademais, unha gran plasticidade dentro dun complexo código de símbolos e signos, para suxerirnos numerosos matices dende unha idealizada visión da pintura.
Estamos, pois, fronte á obra dun profundo coñecedor dos alicerces, fronte un artista con oficio e con fervente capacidade creativa, algo que nos conduce á esencia do home, á plasticidade do tempo e do espacio.
MANUEL FRAGA IRIBARNE.
Presidente da Xunta de Galicia.
sábado, 19 de julio de 2008
REALIDAD TRANSCENDIDA DE SENSUALIDAD Y LIRISMO EN LA OBRA DE DIEGO DE GIRÁLDEZ - POR MARIANO RAJOY
Me resulta muy grato colaborar en esta publicación que recoge la "realidad" de un gran pintor gallego, Diego de Giráldez, cuya obra y vitalidad merecen ser apreciados en profundidad y testimonian la calidad de la pintura gallega contemporánea. Creador y pujante y salpicado de imaginación, el arte gallego, tan rico y diverso de tendencias, tiene un gran exponente en la trayectoria de este maestro pontevedrés del realismo, cuya originalidad estriba en la perfecta conjugación de lo real y lo onírico.
La poética de Giráldez se sustenta en la pureza del dibujo. Inspirándose en nuestra gran pintura naturalista del Siglo de Oro, es capaz de plasmar la naturaleza con una gran perfección formal y habilidad técnica. Como resultado de su absoluta fascinación por el objeto, común y cotidiano, consigue que éste resulte irrepetible y único, entrelazando lo físico y real y lo espiritual y surrealista.
La conjuntación de lo real en las formas y lo irreal en los conceptos desemboca en la presentación de una realidad trascendida de sensualidad y lirismo, en la que destaca la ensoñación, la intemporalidad y el misterio. Precisamente en esta contradicción, este constante juego, sueño-
realidad, se halla el gran atractivo de su pintura, tan completa en la temática como en las formas.
Sus múltiples y numerosas exposiciones a lo largo y ancho de la geografía española, así como en el
extranjero, y la presencia de su obra en más de 100 museos avalan el prestigio de este artista gallego, cuya obra, fruto de más de 25 años de fructífera actividad, despierta un gran interés en la escena artística contemporánea.
MARIANO RAJOY
Ministro de Educación y Cultura . Madrid.
jueves, 17 de julio de 2008
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